Inspirada en el arte maya, esta pieza inmortaliza a un jugador de pelota arrodillado, con ambas manos sosteniendo la pelota frente al pecho. Luce un alto tocado de grabado reticulado, grandes orejeras y un rostro sereno, esculpidos en malaquita natural con acabado pulido brillante.
El Concepto Simbólico
En el mundo maya, el juego de pelota era un rito cósmico. La pelota representaba el viaje del sol por el Inframundo y su renacer cada amanecer, y el juego se relacionaba con la fertilidad de la tierra y la continuidad de los ciclos. Su mito fundacional, el de los Héroes Gemelos que vencieron a los Señores de la Muerte y ascendieron al cielo como el sol y la luna, era la imagen de la lucha entre la luz y la oscuridad.
La malaquita, con sus anillos y bandas concéntricas, se asocia con la abundancia, la transformación y el crecimiento constante. Esta figura simboliza la estrategia, la perseverancia y el equilibrio ante el destino, ideal para quien emprende y busca prosperidad.
Materiales de Alta Gama y Confección
• Cuerpo Principal: malaquita natural tallada a mano, con acabado pulido brillante. Sus bandas y anillos verdes, y sus vetas azul turquesa, dan a cada pieza un carácter propio.
• Base: obsidiana negra pulida a espejo.
Dimensiones e Impacto Visual
Con 8.5 cm de altura total, base incluida, y un peso de 130 g, es una pieza compacta y de gran presencia. Resalta el contraste entre el verde intenso de la malaquita y el negro de la obsidiana.
Elaborada a mano por maestros artesanos mexicanos, esta pieza es única y puede presentar variaciones en el labrado y en las piedras, debido a su origen artesanal y al veteado propio de cada piedra.









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